El día que entendí que podía empezar de nuevo
Descubre cómo la llegada a los 50 puede convertirse en un renacer. Una reflexión motivadora para mujeres de 40+ sobre disciplina, bienestar, reinvención y fortaleza emocional.
CONFESIONES PERSONALES
Mari R.Z
12/13/2025
“El día que entendí que podía empezar de nuevo”
Cuando llegamos a los 50, muchas veces imaginamos una versión distinta de nosotras mismas. Una gran celebración, un logro profesional importante, una vida perfectamente ordenada. Pero la realidad a veces no coincide con ese imaginario… y está bien que así sea.
Yo llegué a mis 50 con sueños, metas y muchas expectativas.
No lo celebré en una gran fiesta, sino con una cena sencilla hecha en casa, al lado de la persona que amo y que ha caminado conmigo incluso en los momentos más difíciles.
Una de esas cenas que saben a gloria porque están hechas con amor genuino.
Después de atravesar cambios en mi economía, desafíos familiares y situaciones que me sacudieron el alma, comprendí algo poderoso:
siempre podemos empezar de nuevo.
Podemos reinventarnos, cambiar de dirección, abrir nuevas puertas. Podemos disfrutar la vida desde otro ángulo, descubrir que la felicidad está en un gesto, en una mirada, en una llamada de tu hijo, y no en las apariencias que la sociedad nos intenta vender.
Mi primera motivacion en este camino, es la fe en Dios, todo tiene un proposito y El nos guia . A veces vemos solo piezas sueltas pero cuando nos alejamos un poco en momentos de reflexion, vemos como el cuadro toma forma, y es hermoso.
Mi segunda motivacion, es la fuerza de la familia, ese amor invisible que esta siempre dentro, nos motiva a seguir y a dar nuestra mejor version.
Para continuar en la vida, cuando no todo es como lo esperabas, un valor fundamental para mantenerse de pie es la disciplina.
El arte de intentarlo una y otra vez.
Si algo no funciona, buscamos otro camino. Ajustamos. Volvemos a intentar. Al final, solo tenemos una vida… y merece ser vivida con valentía.
Y un consejo importante, que me ha servido muchisimo es tomar el tiempo para ti, una hora y media de ejercicio al día.
El cuerpo es el cofre del alma.
Y cuidarlo es un acto de amor propio.
Cuando lo fortalecemos, la mente y el corazón también se levantan.
He leído muchas veces que, al final de la vida, lo que más lamentan las personas no es lo que hicieron, sino lo que no se atrevieron a hacer:
el miedo al qué dirán, el miedo a fracasar, a cambiar de profesión, a empezar un proyecto, a viajar, a amar, a mudarse, a lanzarse a la vida…
El famoso “si hubiera…” Pero el “si hubiera” no existe.
Cuando sientas que caes y que todo se derrumba, recuerda esto:
tocar fondo a veces es solo el impulso que necesitas para renacer.
Como el ave fénix.
Eres un ser único, irrepetible, fuerte, capaz.
Háblate con amor, trátate con respeto, y empieza hoy aquello que has postergado por tanto tiempo.
Tú puedes. No siempre es fácil… pero es posible.
Un abrazo,
Mari
Vitalidad
Compartiendo experiencias de vida y bienestar integral.
Crecimiento personal
Deporte
energiavital@marirz.com
+506 88910557
© 2025. All rights reserved.